España, España y nada más

Campeón del Mundo, así de simple. España logró romper ese maleficio de varias décadas y pudo levantar la copa por primera vez en su historia para pasar a formar parte de esa élite conformada por solamente 8 países, ese Olimpo donde solo los más grandes entran; buscaron trascender y lograron la inmortalidad para ser recordados en los anales de la historia como una selección que supo ganarse ese nombre entre los magnánimos y posicionarse junto a las leyendas del futbol. España por fin tocó el cielo y hoy por hoy es el país más grande del mundo; tuvieron que ser más de 90 minutos, jugadas polémicas, dos tiempos extras para ver ese gol tan esperado, tan ansiado por toda una nación, esa anotación que Iniesta pudo consolidar en el minuto 116 y que dejaría sin posibilidades a una Holanda más enfocada en llegar a los penales que en ganar en la cancha.
Freddy Mercury lo dijo hace muchos años: “We are the champions”; España hoy lo reitera con un futbol capaz de concentrar a una camada de jugadores jóvenes talentosos, con una dirección técnica bien estructurada y fuerte, con una base en el Barcelona F.C. y una afición que nunca dudó de la capacidad de su equipo. Durante muchos mundiales España se había convertido en la gran decepción, en el equipo que tenía con qué pero no podía, en esa potencia con grandes jugadores pero incapaces de lograr alzar la copa; hoy es todo lo contrario, y aunque la misma final no convenció del todo, la furia roja logró imponerse por el mínimo marcador ante una Holanda que en ocasiones parecía temerosa, carente de idea ofensiva, más dedicada a castigar físicamente al oponente que a ofrecer un buen espectáculo deportivo. Una final con muchas faltas y poco espectacular con una Holanda que por ratos parecía estar jugando las eliminatorias; con unos tiempos extras dramáticos y un final de película.

Los ibéricos pudieron hacer válidos el pronóstico del pulpo Paul, aquel molusco que se ha logrado convertir en una figura más del mundial, por encima de muchas selecciones y varios jugadores por igual. Y aunque hay quienes afirman que es una casualidad, otros tantos lo vieron como un presagio que se logró cumplir la noche del domingo para engrandecer a los españoles en un mundial que aunque no dejó del todo satisfechos a muchos, pudo marcar historia por dos acontecimientos: el primero jugado en el continente negro y por ser la primera vez que un equipo europeo se corona en territorio extranjero.
Que viva España, que gocen su primer título ganado con mucho merito, que lo compartan con los demás logros que han tenido este año en cuestiones deportivas y que se vuelvan un ejemplo para muchas naciones (incluida México) de que realmente sí se puede, sin falsos discursos nacionalistas, sino con mucho trabajo, dedicación, continuidad y apuesta a lo suyo, pues desde el mochilero hasta el técnico, son made in Spain.

Last Updated (Sunday, 11 July 2010 18:33)









